Así humilla la Súper Tienda Olímpica a la tercera edad en Montería

Por: Toño Sánchez Jr.

Eran las 4:30 de la tarde del martes 5 de diciembre de 2017, era una tarde extraña, ni el Ideam se atrevió a pronosticar en la mañana que podría llover. El día se estaba oscureciendo. Invitaba a resguardarse, las personas que son cercanas a la depresión las golpea duro que el sol se vaya intempestivamente cuando tiene que estar allí.

El cliente más fiel de la Tienda Olímpica de la Calle 31 con Carrera Primera de Montería llegó momentos antes de que el sol decidiera perder la pelea con esos nubarrones. Desde el año 1981 llega a esa hora a esta tienda, podría ser desde antes, pero era que antes no era la Olímpica sino Kimarí.

Todos los dependientes y cajeros lo conocen, lo llaman por su nombre y hasta le hacen bromas por sus excentricidades.

Ese 5 de diciembre llegó y cogió una Coca Cola de dos mil pesos. Se dirigió a las cajas y todas estaban abarrotadas de clientes haciendo fila. Notó que se estaba oscureciendo y empezó a desesperarse por irse para su casa, ya que los días que pierden la batalla con el sol lo ponen mal. Como sabía que allí lo conocen se fue para la farmacia y pidió que le permitieran pagar la gaseosa allí. Una joven muy atenta, aceptó y pudo pagar la Coca Cola.

Se dirigió a la salida y allí lo esperaban tres gorilas que le impedían salir, hasta tanto no les mostrara el recibo de pago. Él cliente, en su desespero por irse para su casa no encontraba el recibo. Y solo exclamaba que él la había pagado. No lo dejaban salir. Una señora de edad avanzada, que estaba pagando en una de las cajas registradoras dijo: “Mire celador, yo pago la gaseosa del señor, déjelo ir”. El agredido cliente contestó: “No señora, es que yo la pagué”. Otra señora, que estaba en fila, al ver semejante escándalo se puso mal y parecía que se iba a desmayar.

El cliente gritaba “yo pagué, vaya y pregúntele a la señorita de la farmacia”. Pero los tipos querían una presa para mostrar en las cámaras de seguridad. Práctica muy común hoy en los noticieros. La joven de la droguería reconoce que él pagó, pero los gorilas de los Char quieren es el recibo. El señor no lo encontraba. Cuando aparece, él se los rompe en la cara y les tira la Coca Cola y se va.

Vamos a suponer por unos segundos que no la pagó o que se le ‘olvidó’ pagarla. ¿Esa es la manera de tratar a una persona de la tercera edad? ¿Por qué no llamaron a la Policía y lo judicializaron?

Pero eso para mí no fue lo peor. Lo más despreciable es que esa Súper Tienda Olímpica se valió de los secuaces que tiene para humillar e irrespetar a los ciudadanos de bien en Córdoba, pero en especial a las mujeres cordobesas, la emisora Olímpica.

Estos bárbaros cogieron sus espacios para revictimizar a este cliente y toda una mañana se dedicaron a condenarlo y a burlarse de él. Hasta lo amenazaron con publicar los videos de la tienda Olímpica.

Pero este comportamiento no debe sorprender a nadie, ya que esta emisora, para mí, es el más claro ejemplo de como un medio puede hacerle un daño a una comunidad. Pero se amparan en un tal estudio general de medios para decir que los escuchan y que eso les da aceptación. Lo mismo sucede con la drogas, son prohibidas, pero tienen una letal aceptación.

Desde hace un tiempo vengo alertando sobre los abusos de la Olímpica, el Éxito, Makro y Jumbo en Montería con los clientes, en especial con las mujeres que desempeñan labores domésticas.

Si ellos creen que los monterianos todos son ratas, entonces cierren sus almacenes y tiendas. O en el mejor de los casos pongan más controles de seguridad. Y cuando se presenten sospechas de robo, llamen a la Policía para judicializar a los ladrones. Pero esta gente no puede, por sospecha, irrespetar a toda la gente de bien de Montería. Y para mí gente de bien, es el ciudadano de a pie, el del estrato uno, dos y tres, en especial.

Yo invito a todos los clientes de estos almacenes o tiendas a no dejarse requisar como si ustedes fueran bandidos. El delito de la sospecha, no existe. El delito del me parece, no existe. El delito ‘lombrosiano’, no existe. Cuando un celador de estos le diga “ábrame el bolso”. Respóndale: “Muéstrame la orden judicial. Muéstrame tu identificación de Policía Judicial”. No permitan que abusen de ustedes. En este punto reconozco que el Euro, es el único almacén que verdaderamente respeta a los clientes y vende más barato. Y no tiene emisoras humillantes y despreciables.

Espero que los de la Olímpica Radio me respondan para plantear un debate ético y moral. Tipos acostumbrados a ‘vacunar’ a políticos y gobernantes de turno, con programas dizque de ‘información’. A mí no se me ha olvidado cuando persiguieron a Carlos Eduardo Correa, que le tocó a Mike Char llamar y aconductarlos. ¿O se les olvidó?

El cliente a quien me refiero en esta columna es Raymundo Berrocal Escobar. Lo conozco hace más de 30 años y jamás he escuchado que tenga fama de ladrón. Pero en esos mismos años sí he escuchado otras cosas de los de la Olímpica.

Allí les tiro el guante… vamos a ver si lo recogen.

@Tonsanjr

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