Cielos abiertos para promover el turismo preocupa a las aerolíneas

El 2019 comenzó con la discusión de un proyecto de ley del partido Cambio Radical, en el que se propone que Colombia debería tener una política pública de cielos abiertos, lo que ha generado debate en el sector turístico y aeronáutico. 

Lo anterior, con el propósito, según han manifestado los promotores, de dinamizar la oferta nacional al permitir que más jugadores entren a este mercado.

Sin embargo, hay quienes señalan no estar de acuerdo con dicha liberización pues opinan que eso afectaría a la industria local, y además, hay quienes afirman que Colombia ya es una nación con cielos abiertos, puesto que tiene un nivel de conectividad internacional significativo.

Actualmente, Colombia tiene 61 convenios bilaterales suscritos con distintas naciones del mundo, 21 de los cuales fueron firmados el pasado diciembre en el marco del evento de negociaciones ICAN 2018, efectuado por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

Sin embargo, no todos los acuerdos tienen las mismas características y por lo tanto, el nivel de acceso al espacio aéreo colombiano es distinto dependiendo de la nación, lo que se traduce en diferentes condiciones para que nuevas aerolíneas operen en Colombia. 

LA QUINTA LIBERTAD

En términos aeronáuticos, las naciones pueden negociar acuerdos con diferentes niveles de libertad, una escala que inicialmente tenía cinco niveles y que ahora ostenta nueve.

En el primer nivel, un país le permite a otro pasar sobre su espacio aéreo; en el segundo, le permite parar en su territorio por razones técnicas; en el tercero, acepta que el avión de la otra nación desembarque pasajeros, correo o carga en su suelo; y en el cuarto, se permite que se embarquen pasajeros, correo o carga que están en su territorio y que viajan al país de origen de la aeronave.

La quinta libertad es la suma de la tercera y la cuarta, y establece la posibilidad de que un avión pueda recibir o desembarcar pasajeros o carga en un país diferente al de origen o destino, en una escala intermedia. 

De acuerdo con Carlos Valbuena, gerente general de Aviareps Colombia, una firma especializada en representar aerolíneas a nivel internacional, la apertura de la quinta libertad es atractiva para las empresas que manejan rutas largas, pues les permite tener mayor rentabilidad. 

Un ejemplo es el de Emirates, que según el ejecutivo, se encuentra analizando el mercado colombiano y el regional, y que de firmarse un acuerdo de estos, podría ver mayor interés en volar a nuestro país. Lo anterior, teniendo en cuenta la ubicación privilegiada que tiene Colombia, pero que al estar a más de 13.000 km de Dubái, la ruta necesitaría hacer una escala en un tercer país para que fuera rentable.

En ese sentido y en un caso hipotético, si Colombia firmara un acuerdo de quinta libertad con un país europeo, y Emiratos Árabes también lo tuviera, se podría empezar a volar el trayecto Dubái – Bogotá, con una escala en Europa, en la que haya pasajeros que se bajen en ese punto, otros que se suban y otros que permanezcan hasta llegar a la capital colombiana.

LA PREOCUPACIÓN 

A pesar de que la discusión sobre el proyecto aún está cruda, lo que parece que preocupa más a la industria local consultada, es la posibilidad de que se aumenten dichas libertades al máximo nivel y que con ello, las aerolíneas que sí tienen sede en Colombia se vean afectadas.

Puesto que, de adoptarse una política totalmente liberal, cabría la posibilidad de que aerolíneas extranjeras empezaran a operar vuelos domésticos aquí. “Consideramos que la implementación de cielos abiertos es una gran oportunidad de crecimiento económico para el país pues promueve la competencia. Sin embargo, es importante que se desarrolle bajo reglas claras, definiendo límites como la excepción para el cabotaje (vuelos internos). La implementación de cielos abiertos no puede ir en contra de las aerolíneas que se han constituido en el país y han realizado significativas inversiones en su operación y en la contratación de sus empleados a nivel local”, dijo Santiago Álvarez, director ejecutivo de Latam Airlines Colombia. 

No obstante, los impulsores del proyecto advierten que la mayoría de acuerdos con quinta libertad que tiene Colombia es con países vecinos, lo que habría permitido que las aerolíneas se fortalecieran a nivel regional, pero que a su vez, se dificultara la llegada de otras compañías originarias de latitudes distintas, las cuales dinamizarían la oferta.

PERSPECTIVAS POSITIVAS 

Por su parte, Juan Pablo Franky, viceministro de turismo, se ha manifestado a favor de la medida, pues como se ha establecido en el plan sectorial de turismo, uno de los enfoques es el de la conectividad.

“Estamos de acuerdo en el sentido de que tenemos que tener una política aeronáutica bastante liberal, en el sentido de que no haya ninguna razón por la cual un operador internacional deje de aumentar su oferta con Colombia. Los grandes cambios que ya ha tenido nuestro tráfico ha sido resultado de flexibilizaciones en las normas y creemos que los pasos siguientes son brindar las condiciones para atraer más operadores”, dijo el jefe de cartera. 

Así mismo, Paula Cortés Calle, presidenta de Anato, señaló que para las agencias de viajes es conveniente tener mayor variedad de rutas, pues les permite diseñar paquetes turísticos más atractivos, por lo que ve con buenos ojos evaluar la propuesta.

Vía Portafolio


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