#ColumnaRecomendada | Mucho tiempo frente a pantallas sí afectaría el cerebro de los niños.

Por: Fernando Mejía.

Cuando yo era niño, mi mamá me decía que si me acercaba mucho a la pantalla o jugaba mucho tiempo videojuegos, me podía quedar ciego. A mí me parecía pura táctica de terrorismo materno y le hacía caso, pero solo un rato.

Ahora que básicamente todos (no solo los niños) estamos frente a una pantalla casi todo el tiempo, no hay mucha autoridad moral para usar tácticas de terrorismo.

Sin embargo, un estudio realizado recientemente por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, parece que le da una nueva arma a las madres para incitar a los niños a salir más al parque a jugar y dejar de lado sus celulares, tabletas, computadores, televisores y consolas de videojuegos.

Más pantallas, menos cerebro

Aunque los resultados, que serán publicados en enero en la revista Neuroimage, no son concluyentes, dan una idea preliminar, y preocupante, sobre la manera en la que el uso prolongado de pantallas afecta el cerebro de los niños.

Estos primeros resultados indican que los menores de edad que pasan más de dos horas diarias frente a una pantalla obtuvieron menores resultados en pruebas de lenguaje y pensamiento. En promedio, según RT, un niño o adolescente pasa 6 horas diarias, en promedio, frente a una pantalla.

Gracias a imágenes de resonancia magnética también descubrieron que el cerebro cambia si un niño pasa más de siete horas diarias frente a una pantalla, ya que se presenta un adelgazamiento prematuro en la corteza cerebral, también conocida como córtex, la capa más externa del cerebro, que se encarga de procesar la información adquirida mediante los cinco sentidos.

Que no ‘panda el cúnico’

Sin embargo, no hay que alarmarse todavía. Falta hacer más estudios para saber si la relación entre el adelgazamiento del córtex y el uso de pantallas es causal o hay otro factor que puede incidir. De hecho, tampoco se puede saber si es algo malo, ya que, como se asocia con la vejez, también es significado de un cerebro más maduro, según Gaya Dowling, directora de la investigación, citada por RT.

Lo cierto es que la investigación no concluye en este punto porque hace parte de un ambicioso estudio de 300 millones de dólares, que se llevará a cabo en 21 sitios de investigación distintos, en Estados Unidos. Es desarrollado por el NIH y se llama ‘Estudio de desarrollo cognitivo en el cerebro de adolescentes’ (ABCD, por sus siglas en inglés), como explica un comunicado publicado en la página de NIH.

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En el ABCD participan 11.847 niños de entre 9 y 10 años, 2.100 de los cuales son gemelos o trillizos, y que serán objeto de estudio hasta la edad adulta para conocer más sobre el desarrollo cerebral y cognitivo, además de la salud infantil, que no solo tiene que ver con el uso de medios, sino con aspectos como las rutinas de sueño o la actividad física durante la etapa de crecimiento.

Lo cierto es que ya las madres pueden usar una un regaño tipo: “Salga al parque y deje de estar todo el día frente a ese celular, que se le va a hacer el cerebro más pequeño”. Al fin y al cabo, las tácticas de terrorismo materno deben modernizarse también.

Imágenes: StockSnap y Twinquinn84 (vía: Pixabay)

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