Cuando se esconde el talento debajo la piedra.

Por: Toño Sánchez Jr.

No hay nada más aleccionador que lo que se conoce como ‘La parábola de los talentos’, descrita detalladamente en el Nuevo Testamento. Los cordobeses tenemos congresistas que han escondido ese ‘talento’ debajo de una piedra por años y jamás lo usaron para servirle a su región. Pero lo más probable es que sí lo hayan usado para beneficio propio.

Yo me hago una pregunta: ¿Qué hicieron los cinco (5) Representantes a la Cámara de Córdoba por este Departamento? Si hicieron algo, entonces hago otra pregunta: ¿Pudieron hacer más por esta región? ¿Defendieron a Córdoba y a los cordobeses de tanta estigmatización y ataques? ¿Hicieron alguna declaración conjunta que exigiera respeto por la gente de esta región? ¿Presentaron alguna iniciativa en conjunto por el desarrollo de Córdoba? (A su debido momento vamos hacer una columna para los senadores).

A diferencia de Ley de Cero a Siempre, liderada por Joche Tous; y de los debates sobre servicios públicos de David Barguil, pero recordemos que fue el tema de campaña de Sara Piedrahita hace 4 años, podemos decir que no pasó nada más. Alguien me dirá, pero es que Fabio Amín fue presidente de la Cámara. Sí, es cierto, pero le sirvió fue para ‘despacharse’, junto a Simón Gaviria, parte del Estado, que hoy lo tiene en una posición económica bien ventajosa para aspirar a senado.

A todos les dieron lo que le gusta pedir a los congresistas de Córdoba, burocracia. Por citar un solo ejemplo, el Sena en Córdoba se lo dieron a Sara Piedrahita para tararear el consabido ‘quítate tú, pa’ ponerme yo’. Y digo a todos, porque TODOS estaban con Juan Manuel Santos, y tenían que demostrarlo votándole todo en comisiones y plenaria.

Pero si esa entrega fuera en favor de verdaderos proyectos de desarrollo para toda Córdoba, otra cosa podría uno pensar u opinar.

Es sabido que muchos congresistas de Córdoba ya ni gestionan convenios para beneficio de este Departamento, lo hacen para otras regiones del país, para que nadie se entere de que están disfrutando de las mieles (otro dicen mermelada) del gobierno Santos.

Y los pocos convenios que gestionaron para Córdoba trajeron fue problemas y desgracias. Como uno que hicieron con la Universidad de Córdoba para un complejo deportivo, en donde han hecho hasta lo imposible para tapar todo.

Quisiera decir algo bueno del representante Raymundo Méndez Bechara, pero no hay nada que decir de un congresista que no hizo nada por Córdoba, que se vivía escondiendo en los aeropuertos, aviones y en la ciudad de todos los demás, en especial de quienes votaron por él. Algunos dirán, pero es que nunca se robó nada. Es que a él no lo eligieron para no robar, lo eligieron para trabajar por Córdoba. Y tuvo que haber recibido ‘cupos indicativos’, como todos los del Partido de La U que apoyaron a Santos. Que los cedió o los vendió, no sé ni me consta, pero a todos les dieron su ‘cachetada’, así está en un ‘computador’, que dicho sea de paso, lo manejó por mucho tiempo un monteriano.

Yo creo que los 166 representantes actuales son unas personas privilegiadas en medio de más de 48 millones de personas que somos aproximadamente en Colombia. Tienen un investidura que no tenemos los demás mortales en este país. Y cómo es posible que por allí pasen personas que no les importe las necesidades de los demás, que no hagan absolutamente nada por mejorar las condiciones de vida de los cordobeses, en especial los del estrado uno, dos y tres.

Creo que llegó el momento de gritar ¡Basta!

Tenemos que exigirle a quienes van a aspirar, compromisos de desarrollo con Córdoba. Que se odien entre ellos, no nos debe importar, pero que cuando estén en Bogotá, trabajen en equipo por este Departamento.

Ya basta de que estos representantes siempre agenden los temas de campaña, cuando son los ciudadanos y las diferentes regiones de Córdoba los que tienen que hacerlo. Ya está bueno de ver las elecciones a congreso como una competencia, solo para disfrutar de la derrota del otro, y olvidarnos de los compromisos por el desarrollo de nuestro Departamento.

Ya basta de ver representantes que llegan sin un peso a su primera legislatura y a los tres años son los nuevos ricos de Córdoba.

Ya basta de tanta clandestinidad de los congresistas. Ya que después de ser elegidos se desaparecen y se olvidad de sus electores.

Ya basta de comprar los votos. Y aquí un ya basta para los ciudadanos acostumbrados a vender su voto.

A mí no me preocupa que elijan a los mismos para la Cámara de Representantes, siempre y cuando haya unos compromisos de proyectos de desarrollo para Córdoba que esta gente se comprometa a cumplirlos. Y que los ciudadanos estén dispuestos a exigirles resultados todos los meses de sus cuatro años de período en el congreso.

Claro que hay nuevos aspirantes y que muchos serán los alter egos de otros, pero igual valen los compromisos y las exigencias.

El día que los ciudadanos entiendan la importancia del voto programático y exijan su cumplimiento, no tendremos más políticos mediocres y vividores de la política. Tendremos verdaderos amigos de Córdoba trabajando por construir una mejor región, que nos traerá una mejor generación de ciudadanos y una maravillosa convivencia.

Para mí nuestro verdadero problema es que no hemos aprendido a ser verdaderos ciudadanos. Nos hemos convertido es, en una herramienta de campaña de políticos, cuando deberían ser ellos los que se conviertan en una herramienta de todos los ciudadanos para convertir a Córdoba en una región llena de prosperidad y esperanza. Algunos llaman a esto utopía, y por eso es que estamos como estamos, por no tratar de hacer valer nuestra condición de ciudadanos.

@Tonsanjr

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