¿David Barguil y Fabio Amín hicieron ‘negocios’ con Alejandro Lyons?

Por: Toño Sánchez Jr.

Este es un año político y en Córdoba la política se vive con una intensidad escalofriante, en donde todo vale y todo se permite. Pero creo que ha llegado el momento de hacer un pare por el bien de este Departamento. Y el periodismo tiene, otra vez lo escribo, tiene, una gran responsabilidad por detener ese ‘todo vale’, ‘todo se permite’.

Miren, si hicimos mal periodismo, que sea el momento de rectificar y de hacer buen periodismo. Y es lo más fácil del mundo, simplemente tenemos que dejar de ser los bafles, los altavoces y los picó de los políticos.

Dejar de ser los ‘voceros’ de los pasquines que sacan los políticos o sus movimientos. Es terrible ver como ‘periodistas’ convierten en noticia pasquines y ataques personales de jefes políticos a sus adversarios.

Un ejemplo claro de esto es el siguiente. Ya varias personas están mostrándose como serios aspirantes a un cargo de elección popular, entonces sus adversarios, en vez de confrontarlos con ideas, se ponen a comprar periodistas para que destruyan el buen nombre del aspirante. 

Y lo más terrible de todo, es que en este sector, el del periodismo, está la mano de obra más barata para delinquir. Y como hoy en día periodista puede ser cualquiera, eso se lo debemos a Álvaro Uribe Vélez, allí ha llegado a anidar lo más ruin y despreciable de una sociedad. Es doloroso reconocerlo, pero lo más desgarrador es ver el silencio de los buenos y buenas periodistas que hay en Córdoba.

Yo le exijo a los políticos de Córdoba: senadores, representantes, diputados, concejales, alcaldes y gobernadores, que dejen de comprar a periodistas. Dejen de ser corruptores profesionales.

En este punto alguien me pude decir, Toño, pero son ustedes los que tienen la última palabra, es verdad. Pero es más verdad aún, que hay políticos profesionales en corromper todo lo que se les atraviesa.

Hace unos días, la temible sociedad Amín – Barguil, filtró unos audios a una periodista de Caracol Televisión para que le cayeran a José Jaime Pareja. Y con ello beneficiarse para desacreditar al candidato que Pareja ponga. No conozco a José Jaime Pareja, no sé si le he dado la mano. Pero esta no es la manera honesta de hacer política.

¿En qué consiste la honorabilidad? En que si los demás no lo son, uno sí lo es. 

Que a Pareja tú lo cuestiones por pagar una cuenta de terapias o hemofilia, bueno eso es correcto, pero él está en todo su derecho de decir, por qué la pagó. Pero ya buscarse unos audios y pagar a periodistas para que los filtren, ya estamos a un mismo nivel de los bandidos que decimos perseguir.

Nos guste o no, Alejandro Lyons le está pagando a la justicia sus actuaciones. Que no nos gusten las penas, bueno, entonces hay que decirle a los Bernal Cuéllar, a los Gómez Méndez, entre otros, redactores del Código de Procedimiento Penal, que rectifiquen todo eso.

Se avecinan unas campañas políticas y en Córdoba esto se vive con una intensidad demencial. Razón por la que ruego a los buenos periodistas de Córdoba, que somos la mayoría, que empecemos desde ya, a pronunciarnos y cerrarle el paso a esta manera delincuencial de hacer política.

A todas las personas que siguen cuentas de periodistas de Córdoba, les RUEGO, de todo CORAZÓN, que aprendan a SEPARAR EL TRIGO DE LA PAJA. Que no echen en un mismo cesto a todos los periodistas.

Sea el momento para decir a todos los aspirantes y congresistas de turno a que cambien su manera de hacer política, a que no conviertan a los periodistas en perros de presa de sus ataques.

Por eso el título de esta columna. Yo quiero preguntar públicamente a Fabio Amín y a David Barguil si ellos hicieron ‘negocios’ cuando Alejandro Lyons fue Gobernador de Córdoba. Si ellos compraban cupos de otros congresistas y los traían a Córdoba. 

Yo lo único que le digo a este par de congresistas es que yo en esto aplico una máxima del dominó: no salir nunca encuero. Y yo sé de qué estoy escribiendo. 

Por eso mi invitación a que empecemos a hacer política decente, a respetar a los cordobeses, que son quienes a final de cuenta votan por ustedes. Y ellos se merecen todo el respeto.

Por supuesto que la política tiene en el periodismo a una gran herramienta de comunicación. Y a la vez a un gran vigilante del poder, para que este no abuse del ciudadano. Pero cuando los políticos corrompen al periodismo, esas dos esenciales actividades de una sociedad: la política y el periodismo, da como resultado la destrucción total de esa sociedad.

Es haciendo política decente y periodismo responsable como se construye una mejor sociedad, en donde cada quien asuma su responsabilidad para con la comunidad. Es así, que llegamos a una etapa de respeto por todo, que elevaría nuestra calidad de vida.

No más periodismo delincuencial ni más políticos y mandatarios que pagan por este vulgar estilo de periodismo.

Jamás lo dude. Cuando usted ve la sevicia con que atacan a un alcalde o gobernador, es porque no les han dado billete y esa es la forma de gritar que quieren billete. 

Y hay congresistas actuales que pagan por esto. ¿Quién es más despreciable?

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