Donde la corrupción, la infamia y la maldad pagan.

Por: Toño Sánchez Jr.
Cuando una sociedad mira con naturalidad la corrupción, la infamia y la maldad es porque estamos camino a la perdición como sociedad. Algunos se van a los terrenos de la omisión –muchos lo llaman ‘mirar para otra parte’ o dicen que ‘son temas que no me interesan’- creyendo que esa actitud los limpia de toda responsabilidad, pero en realidad esa es la mayor ayuda que le dan a quienes están asaltándose este Departamento, pero para este caso, el Hospital San Jerónimo de Montería.
Entidad por donde pasaron prohombres de este Departamento y en donde la dignidad del ser Médico siempre se respetó, hasta el pasado 22 de diciembre de 2017.
Ese día, Isaura Hernández Pretelt, que oficia como gerente de esa E.S.E., despidió a todos los especialistas argumentando medidas de austeridad para la entidad, pero la realidad fue otra la razón, los botó como retaliación por haber hecho aquellos un comunicado (Está al final de esta columna) en respaldo al injusto despido del médico especialista Clovis Puche, quien llevaba más de 10 años allí laborando. El comunicado de los médicos fue acompañado de un ‘plantón’ en las instalaciones del hospital el 20 de diciembre del año pasado. Los castigaron por ser solidarios, yo esto solo lo había visto en las más despreciables dictaduras del siglo pasado.
La gerente Isaura Hernández Pretelt, actuando como lo hacen los delincuentes, que se amparan en la oscuridad y en ciertas fechas especiales para cometer sus fechorías, usó la Navidad para botar a todos los especialistas con el peregrino argumento de aminorar los costos del Hospital San Jerónimo. Algo bastante novedoso en el campo de la salud, en donde se trata de preservar el puesto de quien te va a salvar la vida.
Quienes conocen de cerca a esta gerente, afirman que su perversidad no tiene frenos, para salir de los especialistas empezó a contratarlos de manera individual, para romper con la unidad gremial de las especialidades. Esto lo hizo respaldada por dos diabólicos personajes que la acompañan ahora en sus escaramuzas: William Montes y Alejandro Castellanos.
Isaura Hernández Pretelt es una pelayera que entró al Hospital San Jerónimo de Montería como auditora en el período que estuvo como gobernador Alejandro Lyons Muskus; y como gerente del hospital Nelson Morales, otro nefasto personaje que casi se lleva hasta los cimientos de esa E.S.E.
Este personaje de Morales llegó con las más altas recomendaciones, pero algo lo picó allí, que lo llevó a convertirse en uno de los peores gerentes de esa entidad, título que está a punto de perder con Isaura Hernández Pretelt.
Esa era la época del ‘Mocho’ Lyons, de la hemofilia, del tumbe, del cobro de comisiones. Morales llegó a andar con un revólver y con un machete. Fue una temporada de asalto al Hospital San Jerónimo de Montería, con la mirada complaciente de su Junta Directiva, que por lo general se queda callada por que los compran con puestos para las ‘querías’ y ‘queríos’.
Hernández Pretelt era la auditora del San Jerónimo en esa oscura y tenebrosa administración. Puedo estar equivocado, pero fue mucho lo que tuvo que aprender de esos avezados maestros.
Y tiempo después pasa a ser la gerente. Y la diferencia parece ser que aún no la han visto ni con revólver ni con machete.
Isaura Hernández Pretelt se sacó debajo de la manga, en asocio con una gente que tiene incrustada en la Superintendencia de Salud, Supersalud, -por eso es que vocifera que no le pasa nada- un plan para recuperar el hospital a diez años. Dice que tiene que botar gente, los sindicalistas comprenden la situación y le piden que salga primero de la gente que tiene problemas de desempeño. Pero no lo hace. El 15 de octubre de 2017, sin previo aviso, cambia los horarios de te turno y dice que quien no aparezca ya no trabaja allí. Salió de excelentes auxiliares de enfermería.
Pero curiosamente dejó a toda la gente que antes había metido de San Pelayo y que en su mayoría estaban en inducción, que no sabían nada de delicados procedimientos en una sala de cirugía o de urgencia.
En el área administrativa, donde sí hay gente que no hace nada, solo recorrer los pasillos e intrigar, sacó a dos personas, que eran, coincidencialmente, críticos de ella.
Cómo entender a una gerente que clama por austeridad, pero que a finales del año pasado presenta a la Junta Directiva del Hospital San Jerónimo de Montería una solicitud de aumento de sueldo para ella, el área administrativa y para las enfermeras jefe y bacteriólogas. Debe quedar en claro que dos miembros de la Junta del hospital, uno es enfermera jefe, Yolis Jiménez; y otra bacterióloga, Teresita Uribe. Pero en esa Junta la decisión de aumento fue empate. Le tocó desempatar al delegado del Gobernador de Córdoba que era ‘Nando’ de la Espriella. Este llamó al gobernador, regresó y votó sí al aumento. Semanas después la gerente bota a todos los especialistas por austeridad en el gasto.
En el San Jerónimo todos los miembros de la Junta que le votan sí a la gerente, es porque esta les tiene empleadas a amigas o familiares en la nómina del hospital. Lo vergonzoso es que hasta a periodistas les tiene empleadas personas para que hablen bien de ella y salgan a atacar a todo aquel periodista que se atreva a meterse con ella. Esto es fácil saber quiénes son, espere a ver de dónde viene la andanada y lo confirmará.
Tanto Isaura Hernández Pretelt como su subdirectora, Gina Nisperuza tienen al Hospital San Jerónimo de Montería como un trampolín político, ya que ambas se están rebuscando, perdón, preparando, para aspirar; la primera a la Alcaldía de San Pelayo; y la segunda a la Alcaldía de Cotorra. Es por eso que usted ve en ese hospital trabajando a puros familiares y amigos de este temible dúo, oriundos de San Pelayo y Cotorra. Eso de la desvinculación por razones de austeridad es una farsa, ya que lo que están haciendo es remplazar a los que han salido por los de su tierra, para ir abonando a sus futuras aspiraciones políticas de 2019.
Lo cierto es que este hospital se lo están acabando. En urgencias no hay ni tensiómetro, tienen que prestarlo en otras áreas. Antes compraban Remifentanilo, que costaba aproximadamente 35 mil pesos y alcanzaba para dos pacientes; hoy compran Sevorane a 425 mil pesos, pero solo alcanza para un paciente. Las bolsas de basura que antes las compraban a 300 pesos hoy las comparan a 650 pesos. No hay medicamentos para atender en urgencias.
Otro día escribiremos del abogado que le ganó un pleito al San Jerónimo por la imputación de un dedo a una persona. Se ganó 300 millones de pesos pero le cobraron el 30%. Una secretaria podría ser la que termine pagando, ya que sería un puente que se podría destruir.
Otro día escribiremos del contrato mensual de 250 millones de pesos en reactivos que tiene con Bibiana Montes.
Otro día escribiremos del entuerto que tiene con el Banco Bogotá y las cuentas corrientes del hospital.
Otro día escribiremos de su Hoja de Vida para ver si cumple con los requisitos para ser gerente de una E.S.E.
Otro día para escribir por qué el San Jerónimo recibe cada vez menos dinero por no saber facturar, como va a suceder con Comfacor para enero de 2018.
Y para después también como le entregaron el contrato de remodelación del Hospital San Jerónimo de Montería a la misma empresa que se ha feriado el contrato de la tal llamada Clínica Materno Infantil.
Hay mejores maneras de morir más dignamente. Ser hospitalizado hoy en día al Hospital San Jerónimo de Montería es el camino expedito a la muerte.
Definitivamente esta Isaura Hernández Pretelt tiene que tenerle su ‘tapao’, como dicen nuestras señoras sinuanas de antaño, al Gobernador de Córdoba, al Supersalud y a algunos miembros de la Junta del San Jerónimo para que la dejen hacer lo que le dé la gana. Ni Nelson Morales disfrutó de tanta ‘confianza’.
@tonsanjr
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COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA DE MONTERÍA.
Diciembre 20 de 2017.
REUNIÓN ESPECIALISTAS HOSPITAL SAN JERONIMO
ANTE LA SITUACIÓN CAÓTICA EN LA QUE SE ENCUENTRA SUMIDO EL HOSPITAL SAN JERÓNIMO DE MONTERIA, LOS MÉDICOS ESPECIALISTAS Y MÉDICOS GENERALES QUE LABORAMOS EN LA INSTITUCIÓN, NOS VEMOS EN LA IMPERIOSA NECESIDAD DE DENUNCIAR ANTE LA OPINIÓN PÚBLICA Y POR ENÉSIMA VEZ, A UNA ADMINISTRACIÓN INEFICIENTE, NEFASTA Y OPROBIOSA QUE SOLO HA CONSEGUIDO CORROER COMO UN CÁNCER LOS SIMIENTOS ADMINISTRATIVOS Y ASISTENCIALES DE NUESTRO HOSPITAL, CONVIRTIENDO ADEMÁS EN UN RELATIVISMO MORAL LOS VALORES DE LA INSTITUCIÓN, OTRORA CONSIDERADA PORTAESTANDARTE DE LA SALUD EN CÓRDOBA.
ES DE TODOS CONOCIDO QUE EN EL SAN JERÓNIMO NO EXISTEN INSUMOS MÉDICOS NECESARIOS Y SUFICIENTES PARA LA ADECUADA ATENCIÓN DE LOS PACIENTES EN TODOS LOS SERVICIOS, Y QUE ÉSTA GRAVE FALLA ADMINISTRATIVA SE PAGA CON VIDAS HUMANAS; ES UN ATENTADO A LA DIGNIDAD HUMANA DE LOS PACIENTES, A QUIENES SE LES RETARDAN LOS SERVICIOS Y LOS MEDICAMENTOS, DETERIORANDOSE LA CALIDAD Y LA OPORTUNIDAD EN LA ATENCIÓN QUE ESTE MERECE. Y QUE DECIR DE LAS GRAVES FALENCIAS TECNOLÓGICAS EN EQUIPAMENTOS DIAGNÓSTICOS Y DE MONITORES EN SERVICIOS DE ALTA COMPLEJIDAD, AUMENTANDOSE DE ESTA MANERA LA MORBIMORTALIDAD HOSPITALARIA.
HOY SE NOS ESTAN PRESENTANDO PROPUESTAS SALARÍALES, NO PARA MEJORAR, SINO PAR EMPOBRECERNOS MÁS. TRISTE REALIDAD. ES PRECISO QUE SE ENTIENDA , Y DE UNA VEZ POR TODAS, EL TRABAJO MÉDICO COMO UN CONJUNTO DE REALIDADES SOCIALES, ECONÓMICAS, CIENTÍFICAS, ÉTICAS, ESTRUCTURALES Y POLÍTICAS EN QUE NO SOLO SE BRINDA SALUD, SINO QUE SE BUSCA TAMBIÉN UN MEDIO DE SUBSISTENCIA DECOROSO Y DIGNO. ES POR ESO QUE NO ACEPTAMOS POR NINGUNA CIRCUNSTANCIA LA PROPUESTA GERENCIAL DE CAMBIAR LA CONTRATACIÓN QUE POR MÁS DE QUINCE AÑOS SE VIENE DESARROLLANDO CON LAS SOCIEDADES MÉDICAS LEGALMENTE CONSTITUIDAS Y SIN NINGÚN CONTRATIEMPO, POR CONTRATACIONES INDIVIDUALES, CON EL ÚNICO Y PERVERSO PROPÓSITO DE FRACTURAR LA UNIDAD DE LOS ESPECIALISTAS Y DE ÉSTA MANERA ACALLAR LA RECLAMACIÓN JUSTA DE NUESTROS DERECHOS. PERO MÁS GRAVE AÚN ES LA PRETENDIDA DISMINUCIÓN ECONÓMICA DE LOS MONTOS POR SOCIEDADES, CON EL SOFISTICO DISCURSO DE AHORRARLE DINERO AL HOSPITAL, CUANDO CAYENDO EN GRAVÍSIMA CONTRADICCIÓN SOLICITAN Y APRUEBAN EN JUNTA DIRECTIVA AUMENTO SALARIAL PARA LA GERENCIA Y OTRAS DEPENDENCIAS ADMINISTRATIVAS; ESO SI ES DESPILFARRO, Y UN ATENTADO CONTRA LA ESTABILIDAD ECONÓMICA DEL HOSPITAL. QUEDA CLARO ENTONCES QUE NO SOMOS LOS MÉDICOS LOS CAUSANTES DEL DETERIORO ECONÓMICO DEL SAN JERÓNIMO, SINO UNA ADMINISTRACIÓN DERROCHADORA Y DESALMADA QUE OCULTA SUS PROTERVAS INTENCIONES BIRLANDO LA REALIDAD.
RECHAZAMOS ENFATICAMENTE LAS POLÍTICAS ADMINISTRATIVAS DE LA INTIMIDACIÓN Y LA RETALIACIÓN FRENTE A LA CRÍTICA Y RECLAMACIÓN DE NUESTROS DERECHOS CLARAMENTE VULNERADOS, Y NOS NEGAMOS A ACEPTAR LA DESVINCULACIÓN DEL DR. CLOVIS PUCHE DEL HOSPITAL, EN UNA ABSURDA MEDIDA DE LA GERENCIA, DANDO PRUEBAS SUFICIENTES DE UN AUTORITARISMO RAMPLÓN, PROPIO DE LA ESTULTICIA DE LOS INTOLERANTES. TAMPOCO PERMITIREMOS LA SUPRESIÓN DE SUBESPECIALIDADES MÉDICAS Y QUIRÚRGICAS DEL HOSPITAL, NECESARIAS PARA LA ATENCIÓN DE LA POBLACIÓN MÁS VULNERABLE Y POBRE DEL DEPARTAMENTO.
POR TODO LO ANTERIOR REALIZAREMOS UN PLANTON EN LAS AFUERAS DEL HOSPITAL PARA LLAMAR LA ATENCIÓN DE LA SOCIEDAD MONTRIANA PARA QUE NOS ACOMPAÑE Y APOYE EN LA TITÁNICA LUCHA POR RESCATAR NUESTRO HOSPITAL Y CONVERTIRLO EN UN VERDADERO CENTRO DE ATENCIÓN EN DONDE SOLO SE PROVEA SALUD; EN DONDE SOLO EXISTA LA CALIDAD, EL HUMANITARISMO Y SE EJERZA CON ÉTICA CABAL. AL GOBIERNO DEPARTAMENTAL SOLO QUEREMOS TRANSCRIBIRLE LO QUE EL CELEBRE NÓBEL JOSÉ SARAMAGO DICE FINALIZANDO SU NOVELA ENAYO SOBRE LA CEGUERA: “QUIERES QUE TE DIGA LO QUE ESTOY PENSANDO, DIME, CREO QUE NO NOS QUEDAMOS CIEGOS, CREO QUE ESTAMOS CIEGOS, CIEGOS QUE VEN, CIEGOS QUE, VIENDO, NO VEN.

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