El plan para revender boletas de la Selección al 350 por ciento más

La Federación Colombiana de Fútbol, TICKETSHOP y TICKETYA están en el ojo del huracán por una investigación de la Superintendencia de Industria y Comercio, en la que se determinó que estas entidades fraguaron un plan para revender las boletas de los partidos de la Selección Colombia en Barranquilla durante las Eliminatorias al Mundial de Rusia 2018.

Hace más de un año, los directivos de Tiketshop solicitaron a la SIC acogerse al programa de beneficios por colaboración, al cual fue admitido hace dos meses. Fecha desde la cual ha entregado un sinúmero de documentos, correos electrónicos, chats de Whatsapp e informes que prueban el cartel para la reventa de boletería.

Todo inició, según la investigación, desde el momento en que se realizó la contratación de la empresa que vendería las entradas para los partidos de la Selección Colombia en Barranquilla. Allí, los directivos de la FCF desviaron la contratación a la empresa Ticketshop, aún cuando no era la más rentable.

TICKETSHOP propuso, según la SIC, una propuesta económica “abiertamente irracional”, ya que esta entidad solo permitía el retorno de la inversión y los gastos si se daba una ocupación del Estadio del 80%, es decir que solo habría ganancia de entrar 37.431 personas a cada uno de los 9 partidos de la Selección. Lo cual, para la SIC, es completamente improbable “vendiendo la boletería legalmente”. En ese sentido el contrato debió entregarse a Primera Fila, pero no fue así.

Fue también TICKETSHOP la que desvió después y durante 8 partidos del combinado nacional, más de 42 mil boletas destinadas a la reventa. A través de una sesión de ticketes a TICKETYA, la empresa concesionaria logró hacer la reventa. Los socios de esa otra compañía son: Elías José Yamhure Daccarett, Medardo Alberto Romero Riveros, Rodrigo Rendón Cano, Rodrigo Alejandro Rendón Ruiz, David Alberto Romero Vega y Roberto Saer Daccarett.

Allí vuelven a aparecer los altos ejecutivos de la Federación Colombiana de Fútbol, ellos autorizaron y acordaron con TICKETSHOP aumentar los precios en casi 350% del valor de taquilla. Además, la SIC cuenta con pruebas de que acordaron el incremento irregular de acuerdo a las localidades para que fuera menos sospechoso el movimiento.

“Adicionalmente, otras pruebas acreditan que la FCF, a través de sus más altos directivos, autorizó el desvío de la boletería e incluso estuvo informada de los cortes de cuentas entre el operador oficial de la boletería TICKETSHOP y el autodenominado grupo / socios TICKETYA”, escribió la SIC en un comunicado.

Este movimiento fraudulento logró generar ingresos de más de 21 mil millones de pesos, con utilidades que superarían los 13 mil millones de pesos. Así, una boleta que en precio en taquilla, para un partido como Colombia vs. Perú, costaba 264.000 pesos, terminó costando más de 1 millón 50 mil pesos.

Los implicados en este caso deberán pagar multas que ascienden a los Setenta y ocho mil ciento veinticutro millones doscientos mil pesos por cada infracción. La SIC formuló hoy el pliego de cargos por violar las normas de la libre competencia.

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