El sobrecosto del 56% en el Contrato de la Policía Metropolitana de Montería

Por: Toño Sánchez Jr.

Nada de extraño tuviera un proceso de contratación de menor cuantía de no ser por los ‘extraños movimientos’ en la escogencia del contratista por parte de la Policía Metropolitana de Montería. En donde todo indica que este proceso licitatorio está siendo ‘direccionado’ para que se lo gane un participante en especial. Además, que quedó evidenciado que hay un sobrecosto en los precios del 56%. La primera pregunta que salta es: ¿Para dónde van o quién se quedará con ese porcentaje?

Todo inicia hace un tiempo con el Proceso de Selección Abreviada de Menor Cuantía PN MEMOT SA MC 0023 2017, por valor de mil 964 millones. Contrato que tiene como Objeto el mantenimiento preventivo y correctivo a todo costo de los vehículos asignados a la Policía Metropolitana de Montería, Departamento de Policía Córdoba, Distrito Especial de Montelíbano, Dirección de Tránsito y Transporte, DITRA, y los vehículos que comisionen o transiten temporalmente en la Unidad por funciones del servicio, durante la vigencia fiscal de 2017 y vigencia futura de 2018.

En el Portal de Compra Eficiente suben los borradores de un pliego para que todos los interesados hagan las respectivas observaciones. Esto se hace con el ánimo de que allí se aclaren todas las dudas y existan unas reglas claras y específicas para todos los que participen.

Pero en este proceso todo parece indicar que está siendo ‘direccionado’ para un proponente en especial. Ya que se han querido ‘amarrar’ los pliegos para favorecer a ese proponente. Estas prácticas restrictivas van en contra vía de los principios de transparencia y honestidad que promulga nuestra Constitución.

Causa curiosidad hechos como el siguiente. Que en el pliego inicial el nivel de endeudamiento estaba en el 35%. El oferente a favorecer lo tenía en el 32%. Este solicita que lo bajen al 30%. Días después este nivel de endeudamiento es bajado al 32%, el porcentaje que tenía.

Otros proponentes hacen observaciones y solicitudes, pero ninguna es tenida en cuenta, solo aceptan y modifican las que hace un oferente en especial.

Es de pleno conocimiento que en los procesos licitatorios el proyecto de pliegos y el estado de mercados deben publicarse juntos. Pero aquí extrañamente no sucedió así. Razón por la cual no hay como comparar los precios de las ofertas y saber si hay o no sobrecostos. Y esto no se puede objetar porque no hay precios de referencia.

Lo que hicieron fue publicar el pliego de condiciones sin estado de mercados, esto con el fin de ajustar presuntamente la propuesta a un solo oferente.

Había condiciones en los pliegos que solo cumplía un oferente. Pero otros proponentes vinieron y se dieron a la tarea de cumplir con esas condiciones en el tiempo establecido. Estas condiciones eran tanto financieras como técnicas. Con respecto a esta última, llama la atención que los patios del taller debían estar entechados completamente. Uno de los proponentes hizo la observación que solo los puntos de trabajo de su taller estaban entechados. Que lo único que no lo estaba era el recorrido de la entrada al taller hasta el punto de trabajo. Pero desde la Policía respondieron que “todo” debía ser entechado. Pareciera como si el sol o lluvia que cayera sobre el carro en los 20 o 30 segundos que demoraba llevarlo de la entrada al punto de trabajo, el sol y el agua lluvia le hacía daño. Como si los carros de la Policía en Córdoba circularan con un paraguas encima.

Pero el proponente que hizo esta observación decidió cumplir con el ítem y entechó todo. Con lo que se le complicaba la vida a quien direccionaba el contrato.

En la Policía existe un comité de evaluación que antes era integrado por altos oficiales, capitanes, hoy quienes hacen parte son patrulleros rasos al mando de un subteniente. Oficial este que pareciera tiene suprapoderes al interior de la Policía, ya que en cuestiones de contratación nada se mueve sin su consentimiento, muy a pesar que no aparece firmando nada. En toda la etapa precontractual aparece este subteniente, pero no firma nada. Ha presionado tanto que ha habido oficiales que se han declarado impedidos para retirase de este proceso contractual.

Otro dato curioso es que hoy aparece una lista de precios que no se sabe de dónde salió ya que jamás se publicó un estudio de mercado.

Uno de los proponentes se dio a la tarea de buscar tres cotizaciones de acreditados y reconocidos concesionarios de Montería y pudo demostrar que los precios establecidos por la Policía tienen un sobrecosto del 56% sobre los precios de referencia. Este proponente le hace saber esto a la Policía y le dice que su propuesta está por debajo de ese 56% de sobrecosto y les ofrece un descuento y otro financiero por pronto pago.

Pero la Policía en vez de interesarse por la oferta más favorable se saca una carta de debajo de la mesa y alega que son “precios artificiales bajos”. Olvidando alegremente una sentencia del Consejo de Estado, de junio 4 de 2008, Magistrado Ponente Miriam Guerrero de Escobar, quien conceptuó al respecto: “Pero puede suceder que el precio, aunque bajo, encuentre razonabilidad y justificación por circunstancias especiales que tienen suficiente explicación, las cuales deberán ser evaluadas por la administración en su contexto para determinar si la oferta puede o no ser admitida”.

Muchos interrogantes afloran con este proceso licitatorio, que deberían ser explicados con urgencia por la Policía Metropolitana de Montería. Más en momentos en los que Córdoba no aguanta un escándalo más de corrupción.

@tonsanjr

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