“Es el primer 20 de julio sin la sombra de la guerra”: Santos

Santos instó al Congreso a legislar para la paz, apeló a la unidad y habló de una “solución pacífica” en Venezuela. Afirmó que Colombia ha tenido un cambio.

C on un discurso presidencial dirigido a preservar el “derecho constitucional” a la paz, quedó instalada la nueva y última legislatura del Congreso, en medio de la compleja coyuntura que suponen las elecciones, la pérdida de gobernabilidad de fin de mandato y las fisuras de la Unidad Nacional, todo, de cara a la legislación definitiva para la consolidación de la implementación de lo acordado en La Habana.

El presidente Juan Manuel Santos empezó su discurso, titulado ‘¡Colombia está cambiando y seguirá cambiando!’, recordando que “el año pasado, en este mismo lugar, dije que aquel 20 de julio podría ser el último que tuviéramos que conmemorar en un país en guerra con las Farc. Y que de nosotros dependía que así fuera. Señores congresistas, queridos colombianos: ¡lo logramos!”.

Reiteró en este sentido que las armas de la guerrilla se entregaron a las Naciones Unidas y que las caletas están siendo ubicadas y destruidas.

Advirtió que no era un logro suyo sino que “la paz de Colombia es, precisamente, la paz de Colombia. Nos pertenece a todos y cada uno de los colombianos; debemos protegerla y defenderla todos y cada uno de los colombianos”.

Les puso de presente a los parlamentarios que este Congreso, que inició ayer su última legislatura, “dictó las leyes para poner fin a un pasado de violencia, y ahora dicta las leyes para comenzar a cimentar un futuro de armonía, civilidad y convivencia”.

La paz, derecho

Por ello, el presidente les advirtió que “la paz es un derecho constitucional y lo que aquí se ha hecho es contribuir a la realización de este derecho”, y les mencionó las iniciativas relacionadas con la paz que harán trámite en este periodo: “la reforma a las regalías que nos permitirá invertir un billón de pesos en las vías terciarias, esos caminos que tanto necesitan nuestros campesinos; como la reforma política y electoral que contribuirá a depurar y mejorar nuestro sistema democrático; como la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz, y las reformas que conduzcan al desarrollo rural integral y a un uso más equilibrado de la tierra”.

Y señaló que cumplir el Acuerdo de Paz en todas sus partes “es una responsabilidad, es una obligación moral, política y legal”, y un “gran compromiso con el país y con el mundo”.

La vida: lo importante

Acto seguido recordó que gracias al proceso de paz se han dejado de perder miles de vidas: “porque esto es lo más importante. ¡La vida siempre es lo más importante!”.

Se refirió además a la baja popularidad que le endilgan las encuestas, por la que, se rumora, se habría decidido también a cambiar el gabinete de cara al último año de gobierno: “¡yo entrego gustoso hasta el último punto de la popularidad que me queda, a cambio de una sola de esas vidas salvadas!”.

Agradeció por esto al “Congreso de la Paz” a nombre de 49 millones de colombianos, y “a los cientos de miles de héroes de nuestras Fuerzas Militares y de la Policía Nacional que entregaron todo, con valor y sacrificio, para obtener la mayor victoria de cualquier soldado y policía: ¡la paz!”.

ELN, bacrim y narcos

Dijo el primer mandatario que la fuerza pública sigue combatiendo los focos de inseguridad que subsisten, como el ELN, las bandas criminales y la delincuencia común.

Reconoció que la inseguridad sigue siendo un factor de preocupación y ordenó seguir disminuyendo las cifras de homicidios y de secuestros “que hoy, por fortuna, son las más bajas en por lo menos cuatro décadas”.

Habló también del narcotráfico, por el último reporte de la ONU, que registra un aumento del 52 por ciento de cultivos ilícitos en el país.

“Somos conscientes del importante aumento que han tenido los cultivos de coca en el país”, admitió, y señaló que “sin el conflicto armado con las Farc de por medio podremos destinar más fuerzas, aquellas que teníamos concentradas en combatir esta guerrilla, y ser mucho más efectivos frente a este flagelo y la inseguridad en general”.

Indicó una vez más que se erradicarán este año al menos 100.000 hectáreas de coca: 50.000 a través de erradicación voluntaria y otras 50.000 hectáreas mediante erradicación forzosa. “De estas últimas, ya se erradicaron 23.000 hectáreas”, apuntó.

Colombia cambió

En consonancia con el título del discurso, aseveró Santos que “¡Colombia cambió para bien!”, ya que “hace siete años nuestro país tenía menos de 19 millones de personas con empleo. Hoy, al corte de mayo, que es el último que conocemos, son 22,3 millones: 3,2 millones más”.

El desempleo, dijo, que hace siete años superaba el 12%, hoy está en niveles de un solo dígito.

Agregó que más de 5 millones de colombianos superaron la pobreza en los últimos siete años, “con avances puntuales en salud, en vivienda, en educación, en servicios públicos, en acceso a la cultura y el deporte”.

Hace una década, aseguró, una cuarta parte de la población no tenía derecho a enfermarse porque no hacía parte del sistema de salud. Hoy, añadió, se ha consagrado a la salud como un derecho fundamental y se tiene una cobertura prácticamente universal, “sin pacientes de primera categoría y de segunda categoría”.

En cuanto a la educación, reiteró que “en los últimos cuatro años la educación ha sido el sector que más recursos recibe de la Nación. Más de 1,2 millones niños en la primera infancia se benefician de la estrategia de atención integral De Cero a Siempre, y más de 8 millones de niños y jóvenes, todos los que van a planteles oficiales, estudian su primaria y secundaria absolutamente gratis”.

Y frente a la vivienda, recordó que se ha subsidiado total o parcialmente la adquisición de vivienda a más de 715.000 familias de menores ingresos y de clase media, “y llegaremos al 2018 con más de 130.000 viviendas gratis entregadas a las familias más pobres del país”.

Solución en Venezuela

Habló también el mandatario de Caracas, luego de que se rumorara que hace unos días hubiera integrado una cruzada en Cuba para crear un frente regional con miras a frenar la crisis en Venezuela, lo que Bogotá desmintió.

“Nos preocupa hondamente, como le preocupa al mundo entero, la situación del hermano país de Venezuela. Desde el Congreso de Colombia envío un saludo solidario y fraterno al pueblo venezolano, y reitero que seguiremos apoyando una solución pacífica y democrática que les dé bienestar y tranquilidad. ¡El bien de Venezuela es el bien de Colombia!”, dijo.

Contra la corrupción

Tuvo su discurso un aparte sobre la corrupción, justo cuando en el CNE estarían por vencerse los términos de las investigaciones que se adelantan a sus campañas presidenciales en 2010 y 2014, así como a la del Centro Democrático, por supuestas entradas de dinero de la corrupta Odebrecht.

Anunció al respecto que presentarán en esta legislatura las iniciativas “que ya he anunciado para hacer más efectiva esta lucha, por ejemplo, para restringir la casa por cárcel y otros beneficios que hoy existen para los delincuentes de cuello blanco”.

Colombia, en obra

Hizo el jefe de Estado mención especial al tema de la infraestructura: “Colombia entera está en obra, ¡Colombia tiene otra cara!, con los proyectos viales más ambiciosos que jamás hayamos realizado, y la modernización o ampliación de 58 aeropuertos”.

Anunció en este sentido que para apoyar a los campesinos se dedicará a la construcción y mejoramiento de las vías terciarias o veredales, “para lo cual serán esenciales los recursos que el Congreso nos ayudará a liberar con la reforma a las regalías”.

Tomado de El Heraldo –

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