La desgracia de ser médico, trabajador o paciente del Hospital San Jerónimo de Montería y San Diego de Cereté

Por: Toño Sánchez Jr.

Cuando yo era niño, lo único que recuerdo es que Cereté era el centro de todo! Te querías comer un buen helado de zapote, había que ir hasta Cereté. Te querías comer uno buenos Quibbes, tenías que ir hasta Cereté. Querías ir a pasear el domingo por la tarde, tenías que ir a Cereté. Querías ver lo bello que era el despertar del algodón en la mata, tenías que ir a Cereté a las 5 de la tarde.

Quienes eran viejos, o más grandes, como decíamos nosotros, sabían que las mejores discotecas, bares y griles estaban en Cereté.

Y si te enfermabas, así en Montería existiera un hospital, tú exigías que te llevaran a Cereté, allá estaban los mejores médicos de Córdoba. De pronto eso era injusto, porque en el Hospital San Jerónimo de Montería estaban otros grande médicos y especialistas, pero es que esa era una época en que Cereté era Cereté, la Capital del Oro Blanco de Colombia.

Lo cierto es que todo mundo quería trabajar en el Hospital de Montería o en el Hospital de Cereté. Decir, “trabajo allí”, era algo que dignificaba. Mi madre fue enfermera y es pensionada del Hospital de Cereté.

Cuando un médico de consulta externa o especialista te decía: “Te espero a tal hora en el hospital de Cereté o de Montería”, era lo más honroso que pudiera existir. Eran otras épocas.

Hoy , trabajar en el Hospital San Diego de Cereté y San Jerónimo de Montería, es lo más indigno que existe sobre la tierra, muy a pesar que en estas dos instituciones trabajen mujeres y hombres (Espero que no me vayan a joder ahora por lo de género) honestos a toda prueba.

Al Hospital San Diego de Cereté llegó una oscura gerente que ha convertido eso en su ventorrillo o potrero, creo que la llaman Betty Paternina.

Para mostrar resultados y de que estaba al día con los trabajadores, les dijo que les iba a pagar, pero que les giraría solo una parte, para que pagaran las prestaciones sociales. Así lo hicieron todos los trabajadores, pero la tipa después les hizo ‘pistola’ y no les pagó.

Saben por qué pasó esto? Porque a esas gerentes las evalúan por los pagos. Y si ellas, o ellos, muestras que están al día en salud y pensión, significa que están cumpliendo con los pagos. Qué vergüenza usar la ley para estafar.

Esta Betty Paternina imagínense lo que hizo!

Le dijo a unos trabajadores que buscaran entre los deudores al hospital quién podía pagarle, que ella se comprometía a reconocerle a quien pagara el 10% y que de la plata recibida le pagaría una mesada a los trabajadores.

Muchos médicos se dieron a la tarea de buscar quién le pagara al hospital. Hasta que encontraron uno. Presuntamente el 10% que debía pagar la gerente, Betty Paternina, eran 45 millones de pesos. Vino y armó paquetes de billetes de dos mil y cinco mil pesos, que asemejaran, por la cantidad, de que había esa suma. La entregó, pero en realidad no había 45 millones, sino 10 millones.

El proveedor fue tumbado y todos los trabajadores también, porque no les pagaron nada. Lo cierto es que al parecer Doña Betty se ‘despachó’ con todo.

En urgencias del Hospital San Diego de Cereté se manejan medicamentos que no tienen el sello o código del Invima. A la Superintendencia de Salud (@supersalud) se han enviado quejas pero esta entidad guarda un silencio cómplice, tramposo y ‘bandidesco’ sobre este tema. Al punto de que es de conocimiento público que en el ‘San Diego’, ‘Doña Betty [Paternina], gira “un billete largo a Bogotá”, supuestamente, para tener ‘tranquilo’ al Superintendente.

A las personas que tienen la oportunidad de leer este artículo, yo les pregunto: Qué sentirían ustedes de que no les pagaran 9 meses y la gerente les dijera: “Si no te gusta, renuncia”.

En el Hospital de Cereté hay mujeres cabeza de familia que llevan NUEVE MESES!!! Sin que les paguen y siguen cumpliendo honradamente sus turnos de trabajo. Por eso, cuando hablan mal de nuestras mujeres trabajadoras cordobesas, me emputo y pierdo el control.

Y lo mismo pasa con los médicos y las médicas!!! (No me jodan ahora con lo de género).

Una fuente de entero crédito me dijo lo siguiente: “Betty Paternina nos dijo en una reunión privada que ella NO podía cumplirnos porque el GOBERNADOR DE CÓRDOBA LE PIDE EL VEINTE”.

Yo como periodista llamé al Gobernador y su teléfono celular se iba a buzón. Pero estoy seguro de que Edwin Besaile jamás dijo eso. Y espero no haberme equivocado.

Lo que sí es cierto es que el Hospital San Diego de Cereté solo le paga a proveedores que le dan, presuntamente, la coima a la gerente, pero a los trabajadores los tienen pasando hambre.

Y está bien que uno pase hambre porque llegó una época difícil, lo humillante es que te ofendan porque cobres lo que te deben. En el Hospital San Diego de Cereté cobrar los NUEVE meses que te deben es una ofensa para la gerente Betty Paternina. Pero no es una ofensa que ella se despaché, presuntamente, con los proveedores.

Y del Hospital San Jerónimo de Montería, ni hablar!

La gerente, vive humillando a los médicos y demás trabajadores. Grita por todos los pasillos que ella es cuota del Superintendente de salud. Y que “hagan lo que les dé la puta gana”.

Ustedes me van a perdonar, pero cuando uno habla así es por tres aparentes razones:

  1. El que te puso allí te dio esas atribuciones.
  2. Estás robando y le pasas una ‘cuota’ al que te puso allí.
  3. O eres moza o mozo de quien te puso allí.

    Qué desgracia!

Los dos grandes hospitales de Córdoba hoy son la desgracia de Córdoba y el fortín del robo.

@tonsanjr

www.monteriaradio38grados.com

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