La desgracia del Hospital San Jerónimo de Montería y Comfacor.

Por: Toño Sánchez Jr.

El primero siempre fue un ‘botín’ burocrático y la ‘caja menor’ de la politiquería en Córdoba. El segundo, la gran conquista de los empresarios y trabajadores de Córdoba, con sus aciertos y desaciertos, pero hoy en riesgo de acabarse ya que pasó a manos de un grupo político.

Pero iniciemos con el San Jerónimo. No hay duda que fue una querida institución en Córdoba, que en su momento le sirvió a todo este Departamento. Muchas personas se pensionaron dignamente de este hospital, educaron a sus hijos y adquirieron su casa trabajando allí.

Los políticos siempre tuvieron las manos metidas allí, pero en aquellas viejas épocas lo hacían para ayudar a los demás y como una manera de ‘dar puestos’. Lo malo era que lo tenían para manejar burocracia, pero no había nadie más que pudiera ofrecer trabajo que el Estado, en este caso representado en un hospital pueblerino.

Pero al día siguiente del 23 de diciembre de 1993 todo iba a cambiar para siempre. Ese día fue expedida la Ley 100 de 1993.

La salud pasó a ser un lucrativo negocio, para quienes se aprendieron la ‘letra menuda’ de esta Ley en mención. Para que no me vayan a insultar, metamos aquí la frase: Con contadísimas excepciones.

No es un secreto que hoy en Colombia, después del narcotráfico, la manera más expedita para enriquecerse de la noche a la mañana es el sector salud. Al punto que todo mundo dice que el sistema está colapsado, que nadie paga, pero que situación más irónica, nadie lo deja, nadie cierra.

El Hospital San jerónimo de Montería es un desastre completo. Los médicos llevan la peor parte, tienen que quedarse callados, porque si hablan los botan.

Si bien es cierto que las EPS no pagan -tal vez por falta de gestión del gerente-, más cierto es aún que ese Hospital ha servido para enriquecer a unos pocos y para politiquería. Para todo lo torcido y retorcido ha servido este Hospital, hasta para tener a pacientes allí para que no estén en la cárcel.

La UCI de este Hospital va camino a convertirse en un moridero si no intervienen de manera urgente para que estén disponibles todos los medicamentos que allí se necesitan. La urgencia sí que es la degradación de la dignidad humana. Creo que la gente se mejora por salir de allí, que por la atención.

La salud de los pacientes de este Hospital está deteriorada, pero la ‘salud económica’ de quienes lo manejan es de prosperidad absoluta. Qué vaina! Cómo entender esto?

Por qué no empezar a pensar en privatizarlo.

Ahora pasemos a Comfacor.

Supuestamente la intervinieron porque eso era un nido de corrupción, pero hasta la fecha no hay ningún informe, con pruebas, que así lo demuestre.

El interventor que estaba renunció hace tiempo en el más estricto sigilo. Y a quien nombraron no se ha querido posesionar (hasta la semana pasada no lo había hecho).

Nombraron a una subdirectora que es cuota de un partido político. Esto no tendría nada de malo, pero aquí todos saben en qué ha terminado lo que cogen los políticos de Córdoba en sus manos.

Fuentes muy serias del sector de la salud han manifestado que les han advertido que para seguir con los contratos y para los pagos tienen que ir arreglar todo con unos políticos.

Aquí volvemos a un planteamiento que yo he hecho en el sentido de que este es un Estado que te empuja a estar en el mundo de la corrupción. Se hace imposible ser del todo honesto. Una clínica o IPS que necesita sus pagos para no quebrar, qué hace? Prefiero trasladar la pregunta a quienes tengan la generosidad de leer esta columna: Tú qué harías?

Comfacor va camino a ser tomada por los políticos como ha ocurrido con otras Cajas de Compensación del país. Por eso apoyo la idea de Cerro Matoso y otras empresas del San Jorge, de crear su propia empresa de compensación familiar.

Pero hoy, como siempre pasa, nadie dice nada. Y cuando dicen algo, es para injuriar o descalificar a quien lo diga.

@tonsanjr

www.monteriaradio38grados.com

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