No quieren creer que el problema es el narcotráfico

Por: Toño Sánchez Jr.

Quiero iniciar por elogiar la valentía de la Gobernadora (e) de Córdoba, Sandra Devia, quien la semana pasada, en una entrevista que me concedió, se atrevió a enfrentar con crudeza la realidad del problema de seguridad y de narcotráfico en Córdoba. Nunca, desde que ejerzo el periodismo en este Departamento, había escuchado a un mandatario o congresista referirse con tanta sinceridad a estos dos problemas que están destruyendo a Córdoba. Esta mujer, cachaca, ha tenido los pantalones que políticos, sinuanos, no se han atrevido a ponerse.

Reconoció que carteles de México sí están negociando la droga directamente con las bandas que operan en Córdoba.

Qué vaina de irónica, estamos en una zona ganadera por excelencia. Al igual que la compra del ganado en pie, que se hace en el mismo corral donde están encerrados los animales, los barones de la droga están haciendo lo mismo, envían a sus emisarios a comprar los miles de kilos de cocaína en el territorio donde se están produciendo. El precio de la cocaína se pone en las montañas de Córdoba.

La Gobernadora (e) Sandra Devia dijo en público algo que solo se comenta, casi que en secreto entre los organismos de seguridad del Estado, y es que en Córdoba ya se dan todos, léase bien, TODOS, los eslabones de la cadena del narcotráfico: siembra, recolección, procesamiento, distribución y transporte. Algunos dirán que se redescubrió la rueda, pero nadie con esa autoridad se había atrevido a decirlo. Además, que siempre nos habían vendido la historia de que en Córdoba solo almacenaba y despachaba droga  para Centroamérica, México o EE.UU.

¡Pregunto! ¿Qué congresista de Córdoba se ha atrevido a denunciar o decir esto? ¡Ninguno! Por eso elogio doblemente la valentía de esta mujer. Que quede claro, ¡MUJER!

Pero el panorama es todavía más terrible, al conocerse que los cultivos ilícitos crecieron de manera impresionante en Colombia. Y por condiciones climáticas se hace imposible que los satélites monitoreen el área del Parque Nudo de Paramillo para saber cuántas hectáreas hay sembradas.

La mandataria (e) de los cordobeses agrega que a la zona de Córdoba toca sumarle las disidencias de las Farc que quieren una participación del negocio de las drogas.

Aquí hay que dejar en claro que en el negocio de las drogas pasa lo imposible. Como es ver las más insólitas alianzas estratégicas, en donde se sientan en la misma mesa, narcotraficantes, paramilitares, guerrilleros o exguerrilleros y disidencias de guerrilla a negociar cultivos y corredores de droga.

A este terrible panorama de las drogas hay que sumarle el ‘negocio’ alterno de las bandas al margen de la ley, y ahora disidencias de las Farc, la extorsión.

A los militares y policías les molesta de sobremanera que se diga que en Córdoba todo mundo está pagando extorsión. Pero es una verdad terrible, hemos regresado a la Córdoba de los años 80 del Siglo pasado. Hay municipios donde han replicado el ‘modelo’ de la ‘Oficina’ en Medellín, en donde todo mundo paga, hasta el vendedor de empanadas y tintero.

Muchos jóvenes de nuestros municipios han caído en los brazos de los eslabones del narcotráfico o en las garras de las bandas al margen de la ley.

Pero esto no lo ven los súper honestos funcionarios de Bogotá.

Hoy en Córdoba hemos regresado a esas viejas épocas en donde tenemos que arrodillarnos, SILENCIOSAMENTE, a un nuevo ‘PATRÓN’.

Yo quisiera ver a Iván Duque planteando un gran debate sobre el narcotráfico en Córdoba. No se ufanaba de decir que era cordobés.

Ya está bueno, que este Departamento ponga 137 kilómetros de costas frente al mar Caribe para su desgracia.

Cómo es posible que estos 137 kilómetros de costas frente al Caribe, en vez de ser la redención de Córdoba, sean su desgracia. Pero Iván Duque, hoy no dice un…

¿Por qué estos miserables cachacos, de Bogotá, no ven este problema de Córdoba?

¿Será que sí lo ven, pero les interesa que a Córdoba se la coma el narcotráfico, para ellos seguir lavando el dinero que este negocio produce?

Porque yo no creo que los millones de dólares que produce el narcotráfico en Córdoba se lavan en Puerto Libertador – Vijao – Córdoba. O en Repelón, Atlántico.

Lo mismo que la corrupción.

Cuántos cachacos no tienen apartamentos y propiedades en Córdoba producto del pago de coimas. Pero resulta que los bandidos son los cordobeses

Cordobeses, nuestro problema no es la corrupción, es el narcotráfico!!!

Lo digo porque el problema de la corrupción se arregla cuando se acabe la corrupción judicial, pero el narcotráfico sigue ahí. Y es nuestro mal.

El narcotráfico está destruyendo a nuestros jóvenes, ya sea por el consumo o por ‘vinculo’ laboral.

¿Qué opinarán nuestros congresistas de esta columna?

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