¿Zonas veredales de Farc benefician cultivos de coca?

En su último informe sobre cultivos de uso ilícito en Colombia, la ONU asegura que 24 de las 26 zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) donde están los guerrilleros de las Farc, “se encuentran en el área de influencia de cultivos de coca; solo La Fila (Icononzo, Tolima) y Jordán (Planadas, Tolima) se encuentran fuera del área de estos cultivos”.

Y aunque en ese estudio se afirme que las zonas veredales más afectadas por las siembras de uso ilegal son las ubicadas en La Variante, Nariño; Caño Indio, Norte de Santander y La Pradera en Putumayo, las áreas que más preocupan a la Séptima División del Ejército y a la Gobernación de Antioquia están en los departamentos de Bolívar, Antioquia y Córdoba.

La razón de esto es que, aparte de que el informe de Naciones Unidas confirma que allí también hay aumento de los cultivos, se concentra una de las rutas del narcotráfico más grandes del país y de la que se alimentan varios grupos armados ilegales como el Clan del Golfo y la guerrilla del ELN.

Entre las regiones mencionadas se encuentran seis zonas veredales: Carrizal, La Plancha, Santa Lucía, Vidri, Llanogrande Chimiadó y El Gallo (ver mapa). El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, ha expresado su preocupación en varias oportunidades sobre la ubicación de esas áreas campamentarias de las Farc y la posibilidad de que esa organización siga teniendo relación con la droga, por eso pide que una vez terminado el proceso en las ZVTN, los excombatientes abandonen esos lugares.

“Esos puntos están en lo que hemos llamado la ruta del narcotráfico y de la minería ilegal, allá ya tenemos batallones del Ejército y de la Policía, pero para que exista paz en esos lugares que han sido conflictivos, deberíamos reforzar esa presencia para acabar la ilegalidad que aún persisten en esas zonas”, aclaró el mandatario regional a EL COLOMBIANO.

Por su parte, Pastor Alape, uno de los principales líderes de las Farc, cree que en vez de verse comprometidas o tener algún tipo de relación con los cultivos ilícitos, las zonas veredales han ayudado a que las cadenas de narcotráfico, específicamente la mencionada entre Bolívar, Antioquia y Córdoba, sean interrumpidas.

“Se habló con el gobernador de Antioquia sobre que las ZVTN sean sitios que posibiliten el tráfico de drogas, hemos aclarado que por el contrario esas áreas se han convertido en un obstáculo para ese tráfico, por ejemplo, habían muchas presiones en la zona de Gallo, en Córdoba, para que se ubicara ahí porque la seguridad que han tenido que colocar las Fuerzas Militares y Policía para su protección, han impedido la movilidad abierta en el cruce de la represa de Urrá”, respondió Alape a este diario.

Ya Sergio Jaramillo, alto comisionado para la Paz, ha manifestado a medios de comunicación que gran parte del proceso de reincorporación debe darse en esas zonas, y que no ve problema con que los excombatientes se queden en territorios donde tienen arraigo, donde están sus familiares y amigos.

Sin embargo, con o sin participación de las Farc en el negocio ilícito, lo que es un hecho es que la cadena del narcotráfico sigue funcionando y un claro ejemplo es el aumento de los cultivos de uso ilícito, por lo menos esa es la conclusión a la que llega León Valencia, analista del conflicto y director de la fundación Paz y Reconciliación.

“Este tema es preocupante, pero en cierta forma se sabía desde que se firmó el Acuerdo de paz, las Farc aseguran que no tienen nada que ver con actividades ilícitas, pero eso no quiere decir que los negocios ilegales que llegaron a tener sean aprovechados por otros grupos ilegales y los cultivos de uso ilícito no son la excepción”, aseguró y agregó que una esperanza que se tiene es que el Gobierno sepa aplicar la sustitución de cultivos de coca, algo que también hace parte de la implementación de los acuerdos.

El Gobierno se la juega

A parte de la lucha contra los grupos armados organizados que se benefician del narcotráfico, el Gobierno también se la está jugando con la erradicación manual y voluntaria de los cultivos de uso ilícito.

El Ministerio de Defensa se propuso eliminar 50 mil hectáreas para este 2017 ya sea de manera voluntaria por parte de los dueños de los cultivos o forzosa si no hay un acuerdo con ellos.

“Todo cultivo que no esté cubierto por acuerdos de erradicación voluntaria, tendrá que ser erradicado antes de terminar este año”, afirmó el ministro Luis Carlos Villegas, quien dispuso su cargo si no se llega a cumplir con la meta.

Tomado de El Colombiano – 

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